MINI CARDIGAN.
¿Cómo llevarlo? A la parisina: sobre la piel o dejando ver un hombro. La prenda más simple de todas se muestra contundente. De mangas cortas, a la cintura o de mangas largas y buen escote. Con falda plisada o un mom jean es casi una declaración de principios.
ARABESCOS.
Bohemio, étnico y con aires playeros. Así renace este print que nos cautivó hace décadas. En túnicas largas, vestidos fluidos, chaquetas y hasta en un suéter que hace de minivestido. El secreto para lucir como nadie esta estampa es llevarla siempre en versiones oversize y con accesorios en plata.

VERDE ESPERANZA.
Entre el manzana y el militar está él. El tono más animado de esta gama se acerca al palta. Se lleva de maravillas con azul marino y nude. Un vestido con volados, un blazer o una blusa plisada para las valientes o un par de sandalias y una canasta con ribetes para las clásicas.


